La relevancia del DATO…. las empresas aseguradoras conscientes de ello, en pleno desarrollo de iniciativas de gobierno y calidad del dato

DATO

La transformación digital también ha llegado a las aseguradoras y ya están adaptando sus procesos y productos para responder no sólo a las demandas de crecimiento del negocio sino también a las continuas exigencias regulatorias y de cumplimiento normativo.

Por un lado, el sector asegurador está respondiendo a las demandas regulatorias para el cálculo del SCR dentro de Solvencia II, donde la calidad y trazabilidad de los datos son aspectos claves a asegurar. El supervisor europeo (EIOPA) mantiene un ritmo de emisión de normativas que está marcando la agenda de los departamentos de sistemas y de cumplimiento de las empresas que continúan ofreciendo servicio a sus clientes mientras se preparan para futuras modificaciones legislativas o siguen adaptando las que están en vigor. Además el recién implantado Reglamento de Protección de Datos o la aplicación de la nueva Ley Hipotecaria condicionan cómo se tienen que gestionar los datos de los clientes.

Por otro lado, este sector se encuentra en la búsqueda continua de cómo aportar un valor diferencial al cliente pasando de una visión de producto por ramo, a una visión 360º del cliente. Para esa experiencia customer centric única es necesario utilizar y extraer conocimiento de la información, para lo cual es especialmente relevante realizar el gobierno de los datos con una monitorización constante de los sistemas y de los entornos tecnológicos involucrados. Una buena gestión de los datos es la forma de asegurar que éstos son consistentes y completos, están limpios, organizados, clasificados, accesibles, normalizados y estandarizados.

En este contexto y con clientes cada vez más exigentes y celosos de su información las aseguradoras van a tener que responder a una doble necesidad: permitir que el cliente conozca qué se hace con sus datos y comercializar productos y servicios diferenciales que se traduzcan en mejores experiencias para ellos.

La realidad es que el acceso a unos datos fiables y de calidad es fundamental en el sector asegurador, uno de los más intensivos en su uso, porque sirven de combustible para los algoritmos de inteligencia artificial que se utilizan para la caracterización del comportamiento del cliente y de sus productos. Además son la fuente de información para que el machine learning sea capaz de predecir, aprender y mejorar los procesos de toma de decisiones. A la gestión de los sistemas transaccionales se unen ahora nuevas fuentes de datos que contribuyen a ampliar y a mejorar el conocimiento de los clientes.

Un claro ejemplo de iniciativas que se están implantando para aumentar el nivel de personalización de los seguros y que deberán tener en cuenta las normativas vigentes, son la utilización de sensores que permiten trazar el comportamiento de los asegurados. Aunque se deberá gestionar la percepción de la pérdida de privacidad por parte del cliente, estos dispositivos ofrecen importantes mejoras en los servicios ya que facilitan conocer cuál es el comportamiento de los conductores analizando sus patrones de conducción. Estas nuevas fuentes de información ayudan a identificar nuevos segmentos de clientes y a generar productos y servicios diferenciales.

Entre los cambios que se están produciendo en el sector en los últimos años existe una alta demanda de servicios y de expertos profesionales en gobierno de la información que aporten una visión enriquecedora para las aseguradoras a través de los datos. Los perfiles de las personas que realizan el gobierno del dato y que lideran iniciativas de transformación digital son muy variados aunque todos tienen en común sus dotes de análisis, su entendimiento del negocio asegurador, su trabajo sistemático y su capacidad de comunicación divulgando experiencias de éxito. También aportan valor a la organización porque su conocimiento transversal y analítico impacta en la optimización de procesos.

En el gobierno de los datos es necesario conocer qué variables son las que requieren la atención, cuáles necesitan ser gobernadas y por qué hay que aplicarles el foco. En este proceso se incluye la construcción de un inventario de los datos imprescindibles junto con un diccionario, accesible para toda la organización, que facilite una interpretación homogénea de los conceptos y especialmente de los que son críticos para el negocio asegurador; diseño de los procesos de datos que nos permitan conocer el flujo de los datos y su trazabilidad; también en esta fase habrá que trazar, en colaboración con TI, cuál es el ciclo de vida de los datos identificando los entornos por los que pasan, qué transformaciones se les aplican y cuál es la utilización final de la información.

Durante el proceso de perfilado de los datos se tienen que definir cuáles son las métricas que se aplicarán a las variables definidas y que permiten conocer cuál es la calidad de la información. La medición de los errores no es suficiente y la clave es representar esos resultados utilizando sistemas sencillos, visuales, autoexplicativos y que reclamen la atención de los propietarios de los datos. El compromiso de la organización para velar por la calidad de la información se manifiesta en los comités de seguimiento con capacidad ejecutiva para analizar errores, proponer y decidir planes de actuación generando una sistemática de gestión del ciclo de vida del dato.

Se puede concluir que la calidad de la información y el gobierno de los datos son procesos de mejora continua impulsadas tanto por la necesidad de cumplimiento regulatorio como por la motivación de ofrecer servicios más personalizados por los que obligatoriamente tendrán que pasar a diferentes velocidades todas las empresas del sector.

 

Bip Data Governance Expertise Centre

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